Bar Bestial

Bar Bestial está de vuelta. Devir vuelve a contar con este título de caja pequeña en su catálogo, demostrando como los animales también son adictos a las noches de fiesta.

El local más concurrido del local abre sus puertas, para recibir a aquéllos que quieran asistir a las míticas celebraciones del dragón de Komodo. Por desgracia, no entrarán todos. Las colas que se forman suponen una guerra entre especies, con la patada amenazando la noche…

Ficha Técnica

Bar Bestial: mofeta contra león

Bar Bestial

La historia detrás del juego

Leones, hipopótamos, cocodrilos, serpientes, jirafas, cebras, focas, camaleones, monos, canguros, loros y mofetas lucen sus mejores galas. Ningún animal está dispuesto a perderse la fiesta del momento, aunque eso suponga pelearse a las puertas del recinto.

Llegar con antelación no sirve de mucho, teniendo en cuenta que unas especies asustarán a otras e incluso se las comerán. La fuerza es importante, pero también las habilidades que puedan llevar a cabo. Así, un loro puede llegar a echar, incluso, al temible león.

Cuando haya cinco animales en la cola, las puertas abrirán. Pasarán los dos más cercanos a la Puerta del Cielo, mientras que el último recibirá la patada del gorila de seguridad. Los planes estratégicos, atendiendo al momento perfecto, serán la principal herramienta para hacer frente a empujones y mordiscos.

¿Cómo se juega a Bar Bestial?

Antes de empezar, preparamos el escenario con las cartas de Puerta del Cielo y de patada. Entre las dos, dejaremos un espacio para cinco cartas. Las de Bar Bestial y Es lo que hay se dejan en los extremos.

Cada jugador escoge un color y recibe sus doce animales. Los baraja para crear su pila de robo, tomando los cuatro primeros para la mano. El turno de un participante consta de cinco fases, a realizar en orden.

Bar Bestial

1. Jugar una carta

Baja una carta de su mano para añadirla al final de la cola, es decir, al lugar más alejado a la Puerta del Cielo. Si no hay animales, éste pasa a ser el primero.

2. Realizar la animalada

Se ejecuta la animalada de la carta que acabamos de jugar siempre que sea posible, es decir, su habilidad especial. Cambia para cada animal.

Nos permite espantar a los monos, colarnos, comernos animales con menor valor de fuerza, echar a los más poderosos o reordenar la cola. Intercambiar las posiciones de la Puerta y la patada o realizar la animalada de otro animal en juego también forman parte de las posibilidades.

Los que se vean obligados a abandonar la cola pasarán a situarse encima de la carta Es lo que hay, boca abajo. Ya no formarán parte del reto.

3. Efectuar animaladas recurrentes

Se activan los efectos de las criaturas de la cola con animaladas recurrentes. Pueden suponer un nuevo cambio en la cola. Sólo el hipopótamo, el cocodrilo, la jirafa y la cebra tienen animaladas recurrentes.

4. Abrir la Puerta del Cielo y dar la patada

Se comprueba si hay cinco animales en la cola. Si no es así, esta fase se ignora. En caso de que esté completa la cola, los dos primeros animales acceden al local. Se colocan, boca abajo, sobre la carta Bar Bestial.

El último de la fila recibe la patada, por lo que pasa a la carta Es lo que hay, también boca abajo. Los animales que quedan avanzan, sin cambiar sus posiciones.

5. Robar una carta

El turno finaliza con el robo de una carta del mazo propio, sumándola a la mano. Se ignora si ya no quedan.

La partida termina cuando los jugadores hayan agotado todos sus animales. Se revelan las cartas de la zona Bar Bestial. Aquél que tenga más animales suyos ahí será el ganador. Los empates se resuelven sumando el valor.

Bar Bestial

Ilustración y componentes

Bar Bestial es uno de esos juegos capaces de llenar la mesa de vida, gracias a su colorido. Aunque la acción se desarrolla de noche, el pelaje y los atuendos de los animales brilla con luz propia.

En el interior de su pequeña caja encontramos cartas de gran tamaño. Sirven para componer el escenario y para competir. Los animales son iguales para todos, por lo que recurren a los distintos colores de fondo para diferenciar las cartas de cada participante. Es un sistema intuitivo, a menos que tengamos problemas de daltonismo.

Cada una de las cartas de animal cuenta con una enorme ilustración, que representa a la criatura preparada para empezar la fiesta. Una amplia mayoría cuenta con un semblante serio, demostrando como la lucha será dura.

Muestran una numeración grande, que hace alusión al valor, y un símbolo que nos indicará si tiene animalada recurrente. Ya en la parte inferior aparece su habilidad. No hay textos, por lo que prima la iconografía.

Resultará clara una vez que estemos familiarizados con cada utilidad, de ahí que en las primeras partidas convenga tener al lado el manual. A partir la segunda o de la tercera, nos orientaremos únicamente con esos esquemas de la carta, acelerando el ritmo.

Combina unas cartas resistentes y fáciles de manejar con una estética que imita los dibujos animados. Puede disfrutarse en casa o fuera de ella, con la única necesidad de contar con una superficie plana.

Bar Bestial

¿A quién le va a gustar Bar Bestial?

La aparición constante de conflictos ya nos indica que estamos ante un juego que no sólo está pensado para niños. Por su temática y sus reglas, enganchará a un público familiar, amante de la interacción constante entre jugadores.

Concretamente, a quienes disfrutan fastidiando al contrario. En Bar Bestial no sólo colocamos a un animal. Cada acción tiene sus consecuencias, de ahí que debamos atender a su fuerza y a su habilidad, intentando sacarle el máximo provecho.

Las animaladas recurrentes, que equivalen a efectos permanentes, jamás deben perderse de vista. Por tanto, estaremos envueltos en quebraderos de cabeza constantes, donde atender a todos los detalles de la mesa y preparar futuras jugadas, sin obviar los planes de los rivales.

Anticiparnos a ellos nos servirá para ganar ventaja, teniendo en cuenta que cualquier escenario puede variar en cuestión de segundos. Las combinaciones en cada cola cambian, acabando incluso con el animal que parece invencible.

Esto genera una rejugabilidad enorme, con la que tendremos entretenimiento para rato. Si sus posibilidades no son suficientes, siempre podemos echar mano de su variante avanzada, con un punto más táctico.

Bar Bestial regresa ahora para formar parte de los planes de verano, sin renunciar a los beneficios. No sólo sirve para introducir en otros juegos más complejos, sino para ejercitar la atención, la concentración, la memoria y la mirada en perspectiva. ¿El león rojo se había jugado ya? ¿Quién tiene más animales dentro del Bar?

Devir

¿Qué mola de Bar Bestial?

  • Su divertida estética, acompañada de unas cartas resistentes.
  • La toma de decisiones en cada turno.
  • La satisfacción a la hora de arruinar estrategias enteras.

Para fans de…

Bar Bestial es un juego de cartas familiar, donde cada decisión tiene sus consecuencias. Por su temática y mecánica, puede recordarte a títulos como:

El Valle de los Mercaderes, de Devir. Los animales también protagonizaron este juego, que podría definirse como una deconstrucción de mazos. Comparten la libertad de decisión y los distintos efectos a aplicar.

Herbalism, de TCG Factory. En ambos juegos trabajamos sobre un escenario común, donde nuestras decisiones influyen en los planes de los oponentes. Las temáticas entre los dos son muy diferentes.

Wild Space, de Tranjis Games. Hace unos meses, monos, rinocerontes y búhos se lanzaban al espacio. La esencia es la misma que en Bar Bestial: exprimir al máximo cada animal en busca del beneficio propio.