En la mente de Sherlock

Ya sea en cine, en literatura o en juegos, estamos acostumbrados a ver a un Sherlock Holmes en activo, resolviendo un caso tras otro. Sin embargo, como le ocurre al resto de personas, el detective también envejece.

En la mente de Sherlock, novedad de Zacatrus!, invita a conocer a un personaje ya retirado. Hacemos un repaso por su vida y por algunos de sus emblemáticos casos, acompañándole en su último gran misterio.

Ficha Técnica

  • Autor: José Carlos de Diego Guerrero
  • Ilustrador: Pablo Tomás Jiménez
  • 1 a 24 jugadores
  • 5 a 10 horas
  • Editorial: Zacatrus!
  • A partir de los 14 años
  • Hazte con él en Zacatrus!

El correo electrónico en En la mente de Sherlock

En la mente de Sherlock

La historia detrás del juego

El tiempo pasa para todos y Sherlock Holmes no es la excepción. Acomodado en su butaca, disfruta de la tranquilidad de la vejez. O, al menos, eso es lo que creía…

Una persona anónima (o quizás no tanto) reta al anciano a través del Times a resolver diferentes acertijos. El resultado es un duelo entre Holmes y el apodado como «Napoleón del crimen». La observación y los problemas matemáticos no tardarán en aparecer.

«Holmes es un hombre que cuando tiene en la cabeza un problema sin resolver, puede estar sin descanso días, incluso una semana entera», tal y como señala Watson, la tercera figura que entrará en acción. No es para menos, puesto que el verdadero amigo es aquél que está a tu lado cuando preferiría estar en cualquier otra parte.

Con ellos, y sus acertijos, reviviremos parte de la carrera del detective más famoso de todos los tiempos. Descubriremos su lado más romántico y algunos encuentros que marcarían su vida para siempre.

¿Cómo se juega a En la mente de Sherlock?

En la mente de Sherlock es una experiencia que sólo podremos vivir una vez, hasta que conozcamos las soluciones. Sus cartas no se pintan, de ahí que se le dé una segunda vida prestándola a otros grupos.

Empezaremos extrayendo todas las cartas de la caja. En cada una de ellas, aparece un enigma. Por el reverso, las reglas generales para toda la partida. Sabremos que acompañaremos a Sherlock Holmes en su última etapa, comunicándonos con el oponente a través del correo electrónico.

Tras enviar un primer correo a la dirección indicada, recibiremos una respuesta con los pasos a seguir. Sabremos que las cartas tendrán un orden, atendiendo a su fecha, y que cada una se corresponde con un enigma.

En la mente de Sherlock

Para cada puzle, enviaremos la respuesta en el formato adecuado. Si es correcta, recibiremos un correo con la continuación de la historia. Combina un hilo argumental con rompecabezas. En ocasiones, se nos plantearán nuevos, además de los de las cartas. También, accederemos a imágenes que nos serán útiles en la aventura.

Si la solución no es correcta, tendremos que seguir intentándolo. En todo momento, es posible acceder a pistas e, incluso, a las propias soluciones. No penalizan, por lo que se puede recurrir a ellas sin temor a arruinar la experiencia. Siguen, una vez más, el sistema del correo electrónico.

A medida que avancemos, el progreso de los tres personajes avanzará hasta concluir la historia. Es habitual que, al enviar una solución correcta, no podamos avanzar. Se debe a que la mente de Holmes ya es frágil, por lo que debemos respetar el orden. Sin embargo, nada nos impide resolver otros puzles para evitar frustraciones.

Ilustración y componentes

Este título comparte el mismo formato con el resto de juegos de la colección (Diáspora y Antarctica): caja de bolsillo. En su interior, encontramos una veintena de cartas, con un rompecabezas en una cara y unas instrucciones generales en su reverso.

Éstas son las mismas para todas. Por lo tanto, una vez conocida la dinámica a seguir, podemos centrarnos únicamente en su lado principal. Si en los anteriores el blanco y negro era el gran aliado, en esta entrega lo es el color sepia.

Estos tonos sirven para adentrarnos en el misterio y para viajar al pasado de Sherlock Holmes. Se combinan con unos dibujos de calidad, que representan tanto objetos como personas. No faltan la mítica pipa o el más que necesario café.

El resultado es una obra esencial para los fans del detective de ciencia ficción, que aporta un enfoque diferente a lo que estamos acostumbrados a encontrar. Aunque presenta una mente algo frágil para el protagonista, no pierde su olfato para resolver puzles.

La ambientación se completa con textos y números, como parte de los problemas a los que deberemos encontrar una respuesta. Por tanto, estamos ante un juego dependiente del idioma, no sólo para adentrarnos en su trama, sino a la hora de investigar.

En la mente de Sherlock

¿A quién le va a gustar En la mente de Sherlock?

Quienes ya se engancharon a Diáspora seguirán exprimiendo su revolucionario sistema en Antarctica y En la mente de Sherlock, los nuevos casos planteados. Todos ellos son independientes, por lo que podremos escoger sólo uno o disfrutarlos en cualquier orden.

Gustarán a quienes buscan experiencias similares a los ‘escape’, con rompecabezas que precisan de ingenio y lógica. Debemos tener en cuenta que el nivel de los enigmas es medio-alto, con necesidad de contar, en ocasiones, con conocimientos previos.

También precisa de mentes habilidosas en matemáticas y en cifrados. Las mentes menos entrenadas tendrán su ración de acrósticos y algunos retos algo más sencillos. Para estar a la altura de Sherlock, necesitamos contemplar todo desde su particular punto de vista.

No hay tiempo ni penalizaciones. Así, podrá jugarse sin estrés y sin presión. De hecho, es recomendable no completarlo en una sola jornada. La trama de En la mente de Sherlock da para varias tardes, huyendo del agotamiento para que la concentración siempre esté en niveles máximos.

La historia es tan esencial como los rompecabezas, de ahí que también llame la atención de los amantes de los juegos narrativos. Se sentirán parte de la historia al comunicarse con sus personajes.

No menos importante es su sistema de correo electrónico. Está pensado para aquéllos que buscan retos distintos, con una vuelta de tuerca. Si tememos perdernos entre tantos correos, siempre podemos echar mano del panel. Nos mostrará, de forma esquemática, cómo hemos avanzado.

La editorial vuelve a recordar como nadie leerá nuestros correos, puesto que se trata de un sistema automatizado. Por su parte, no se utilizará nuestra dirección para el envío de publicidad.

En la mente de Sherlock funciona muy bien en solitario o en compañía, de forma cooperativa. Si optamos por la segunda, debemos designar a un narrador para evitar el caos. Un ordenador resultará más efectivo que un dispositivo móvil, mientras que el papel y el lápiz tampoco estará de más.

Tendremos que escuchar las opiniones de todos y exponer la carta con el puzle de forma que quede visible para todos. Los grupos no muy numerosos garantizan que todos tengan las mismas posibilidades de participar. Si somos muchos, podremos repartir cartas, aunque esto implique perderse algunos enigmas.

Antarctica

¿Qué mola de En la mente de Sherlock?

  • La posibilidad de acompañar al detective en momentos clave de su vida y de su carrera.
  • La satisfacción a la hora de resolver puzles sin pistas.
  • El progreso de los personajes, como forma de medir el esfuerzo.

Para fans de…

Esta propuesta comparte mecánica con Diáspora y Antarctica, al encontrarse dentro de la misma línea. No son los únicos juegos con los que guarda parecido, por lo que te recordará a títulos como:

Sherlock, de GDM Games. Esta colección de casos en caja pequeña continúa expandiéndose, tanto en juegos como por territorio internacional. El que ya es un fenómeno mundial invita a recurrir a la deducción, tanto en solitario como en grupo.

Watson & Holmes: Diarios del 221B, de la editorial Ludonova. La lógica también entra en escena en este otro juego con sello español, ambientado en la obra de Sir Arthur Conan Doyle. Resolveremos casos inéditos, mientras conocemos a peculiares personajes.

MicroMacro: Crime City, de SD Games. El ganador del Spiel des Jahres 2021 es una experiencia individual o cooperativa, donde seguir la pista a criminales y a víctimas para descubrir la verdad en torno a cada dilema. Al igual que el de Sherlock, anima a tirar de observación. Está enfocado hacia un público más familiar, por lo que puede servir como entrenamiento a la hora de iniciarse en el género.