Bitoku juego de mesa

Bitoku es uno de los lanzamientos que más expectación está levantando de cara a la próxima Feria de Essen 2021, un juego de mesa que reúne muchos de los aspectos necesarios para ser un gran triunfador.

Bajo el sello de Devir Iberia, German Millan ha dado rienda suelta a su creatividad para crear un juego de mesa muy a tener en cuenta.

Entrevistamos al autor sobre todo lo que representa Bitoku, a pocos días de la feria de juegos de mesa más importante del año.

Bitoku, un mundo un juego

¿Qué fue primero la temática o la mecánica?

Si me retrotraigo a la idea inicial fue la temática lo que me motivó a crear Bitoku. Quería hacer un juego basado en algunas películas de Miyazaki, en concreto “Mi vecino Totoro”, “El viaje de Chihiro” y “La princesa Mononoke». Son películas muy ricas en historia, personajes y ambientación, y han influenciado totalmente qué elementos de juego debía haber: los espíritus, los traviesos kodamas, el propio Bosque etc. 

Una vez fui pensando en estos elementos es cuando empecé a hilarlos en una mecánica de juego abstracta. Realmente va un poco todo a la vez, pero el origen en sí fue el tema.

¿Nos puedes describir el mundo de Bitoku?

Hace mucho, mucho tiempo existió un gran bosque ancestral, plagado de todo tipo de espíritus, animales y abundancia, un lugar idílico en donde no existía la presencia del hombre. El bosque estaba protegido por un gran espíritu que aseguraba el equilibrio y la paz. Cada cierto tiempo este gran espíritu debía marchar, trascender y desaparecer para siempre. Pero en su lugar siempre surgía un espíritu Bitoku que heredaba su labor como protector. En ese punto de transición se ubica el juego. Durante la partida, cada jugador deberá obtener el privilegio de convertirse en el sucesor y por ende, en el nuevo gran espíritu del bosque.

¿Cuáles son sus mecánicas?

Bitoku mezcla varias mecánicas, una es la colocación de trabajadores en forma de dados y la otra es la construcción de mazo, que yo prefiero llamar construcción de mano, ya que es mucho más inmediato. Luego tiene una cantidad de detalles que permiten construir un motor de juego con el que personalizar tu partida, con efectos pasivos, puntuaciones personalizables de cara al final del juego e incluso la creación de un camino o track propio que poder explotar avanzando a través de él.

Tiene muchos conceptos, que se traducen en un reglamento muy extenso, pero hemos trabajado duro para que sean sencillos y fáciles de comprender para que una vez sepas jugar a Bitoku lo recuerdes con facilidad.

¿Cómo ha sido trabajar por primera vez con Devir?

Realmente ha sido un sueño hecho realidad, porque creo que todo autor novel piensa en publicar con Devir como algo muy lejano o complicado. Sus producciones y alcance son de lo mejor que hay en el sector. Trabajar con David Esbrí es muy fluido, hay una comunicación constante y eso es algo que un autor agradece. 

Sabe muy bien cómo orquestar todo, desde la redacción del reglamento, las ilustraciones, la maquetación y por supuesto los intríngulis de una producción en fábrica. La forma de trabajar que tiene Devir se traduce en sus juegos, y es realmente bonito ver lo que hemos hecho con Bitoku.

El juego se ha posicionado entre los favoritos de Essen, ¿lo esperabas?

Sinceramente no es algo en lo que piense, acostumbro a no crearme expectativas. Pero si esperaba que Devir hiciese su magia en la comunicación por redes sociales y demás, que hacen un trabajo espectacular. Su esfuerzo en este sentido se traduce en cosas como las que comentáis, tener esa visibilidad en esa lista es algo que ayuda mucho a que jugadores de todo el mundo se interesen en ver “de qué va ese juego”, algo cada vez más necesario debido a la avalancha de nuevos títulos que se publican año tras año. Estoy muy contento de ver Bitoku en esas listas y cruzo dedos para que el juego esté a la altura.

¿Cómo definirías Bitoku en cuanto a su desarrollo de juego?

Esta pregunta es bastante compleja, pero como diría imisut, las conclusiones en el párrafo final.

El leitmotiv de Bitoku es el gran bosque ancestral, un lugar lleno de animales, espíritus y naturaleza, mires a donde mires encuentras belleza. 

A lo largo del desarrollo siempre tuve en mente un concepto: la abundancia. Y si analizamos el juego hay una gran riqueza de elementos y formas de puntuar, algo que al principio abruma bastante, pero que consigue fluir rápidamente gracias a la sencillez de cada uno de esos elementos. Es un juego muy generoso y es muy común enlazar acciones casi sin haberlo pensado, pero tras pocos turnos vas comprendiendo las mecánicas y enlazando acciones en el momento adecuado, aprendes a preparar turnos más explosivos, aparece lo que se suele denominar el “tempo” de juego, y creo que eso es una de las cosas más divertidas de Bitoku, todo en él está pensado para que el jugador obtenga abundancia. Aparte de que consigue un ritmo de juego bastante bueno. Hay turnos en donde apenas coges un recurso, pero otros en donde encadenas varias acciones producto de una buena optimización.

Punto aparte merece la enorme labor de Edu Valls, que con sus ilustraciones nos mete aún más en este evocador lugar de fantasía. Creo que su trabajo ha mejorado las sensaciones de juego con un apartado artístico que cautiva.

Resumiendo, Bitoku es un juego complejo debido a la gran cantidad de conceptos, pero a la vez es un juego generoso, fácil de entender, divertido de dominar y precioso en mesa.