costura juego de mesa

Coser monstruos para darles vida. Es el plan que nos propone GDM Games para este Halloween, mediante Franky. Se presenta como un juego de mesa familiar, con la costura como elemento central.

El resultado es una carrera a contrarreloj en la que unir las partes de nuestra criatura. No será tan fácil como introducir el hilo por cada agujero, puesto que deberán completarse los patrones marcados.

Ficha Técnica

  • Autores: Anna Lucini y Pau Moré
  • Ilustradora: Alba Aragón
  • 1 a 6 jugadores
  • 5 minutos
  • Editorial: GDM Games
  • A partir de los 4 años

Franky: lobos y vampiros

Franky

La historia detrás del juego

En la Escuela Superior de Magia no todo son pociones y hechizos. Los alumnos sólo saldrán preparados para el mundo real si dominan todos los ámbitos. Eso incluye la costura.

Una de las clases más populares consiste en crear un monstruo, cosiendo las diferentes partes del cuerpo. Así, buscarán las piezas correctas. ¿Necesito este brazo derecho? ¿Qué piernas debo unir a este tronco?

Una vez localizadas, comienza la acción. Será momento de poner en práctica la habilidad a la hora de coser, pasando el hilo por cada agujero. Sólo aquél que complete a su criatura antes que el resto conseguirá el aprobado.

Al grito de «¡Está vivo!», habrá creado un simpático monstruo, compañero de aventuras. No faltan los vampiros, los lobos ni el propio Frankenstein.

¿Cómo se juega a Franky?

Antes de empezar, disponemos todas las piezas de cuerpo en el centro. Separamos las cartas de patrón por tipo (cuerpo, brazo izquierdo, brazo derecho y piernas), repartiendo una de cada por jugador. Las dejarán boca arriba, en su lado de la mesa.

El primer paso es localizar las piezas indicadas. Una vez que las tengamos, cogemos el hilo de un color y empezamos la costura. Introduciremos el hilo por cada agujero, siguiendo el patrón de las cartas.

Franky

Cada parte debe quedar unida al cuerpo siguiendo el dibujo mostrado en las cartas. Es importante saber que el hilo podrá pasarse hasta tres veces por el mismo orificio.

Cuando alguien termine gritará «¡Está vivo!». Todos comprobarán si las costuras son correctas. De ser así, gana la partida, llevándose el título de alumno del mes. De lo contrario, deberá solucionar los fallos. La competición continúa hasta que alguien se haga con la victoria.

Ilustración y componentes

Franky parece encajar, a la perfección, con los planes de una noche de Halloween. No lo hace mediante un diseño terrorífico. Todo lo contrario. Su ilustradora, Alba Aragón (una habitual en los juegos de la editorial) representa a los monstruos en su forma más tierna.

Éstos muestran expresiones alegres o satisfactorias, llamando la atención de pequeños y mayores. Sus encantadores rasgos se complementan, a la perfección, con el colorido máximo.

La mesa se llena de vivas tonalidades, a juego con la portada. No sólo ocurre en las piezas, sino también en las cartas. Son independientes del idioma, optando por una simbología intuitiva, que no deja lugar a dudas.

No menos importantes son los hilos, también de colores. No es un componente que acostumbremos a encontrar en un juego de mesa. La función es unir a las criaturas, aprovechando las numerosas combinaciones para completar diseños muy distintos en cada partida.

Es común querer deshacerlo todo para iniciar una nueva carrera, pero también quedarnos con nuestro monstruos durante unos días, como nuevo compañero de aventuras. Al fin y al cabo, no habrá sido sencillo darle vida…

Franky

¿A quién le va a gustar Franky?

Esta novedad gustará, principalmente, a dos tipos de jugadores. Por un lado, a quienes buscan títulos rápidos y sin grandes complicaciones, con los que ambientar la noche de Halloween.

Se encontrarán con un juego apto para niños y adultos, que no precisa de conocimientos previos en los juegos de mesa. Pone en práctica la rapidez y la habilidad, con sus distintos beneficios. Coordinaremos mano y ojo. Los pequeños, además, ejercitarán la identificación de formas y colores.

Por otro lado, encantará a los que quieren juegos diferentes. No es fácil crear propuestas originales en un sector en el que casi todo parece estar inventado, pero Franky lo consigue. Parte de una idea muy simple para dar vida a un atractivo reto.

No sólo nos limitaremos a su modalidad principal. También puede disfrutarse en solitario, con un cronómetro de por medio. ¿La misión? Mejorar marcas propias.

Si ya tenemos un enorme dominio con el hilo, podremos incrementar la dificultad con los patrones para expertos. Darán lugar a partidas dominadas por la concentración máxima, donde un solo error puede pagarse caro.

Como hemos visto, muchos de su jugadores (no siempre niños) querrán quedarse con su monstruo por un tiempo. Es una forma de potenciar la imaginación y la creatividad, puesto que será una herramienta ideal para dar vida a divertidas historias.

Franky

¿Qué mola de Franky?

  • Su original jugabilidad.
  • Las numerosas combinaciones posibles.
  • Los nervios y la tensión en cada partida.
  • La igualdad de género, con monstruos femeninos y masculinos.
  • Los patrones de experto, a priori imposibles de completar.

Para fans de…

Aunque Franky es un juego de mesa familiar, por sus reglas no recuerda a demasiados juegos. Sin embargo, por su temática, puede recordarte a títulos como:

  • Frankenstein, de Invedars. Ambos retos comparten el objetivo de dar vida a un monstruo, uniendo partes del cuerpo. En éste, el hilo se cambia por las apuestas y las revueltas, así como por una estética más oscura.
  • Los Nietos de Frankenstein, de Troquel Games. Dados y fichas dan forma a este reto, donde continuar el legado del abuelo montando el monstruo. Los robos son una constante.
  • Truco o Trato, de SmartPlay Editorial. Este juego de cartas, de pequeño tamaño, es otro juego de mesa con el que divertir a los pequeños en Halloween. En este caso, recorremos el vecindario para recoger caramelos.