Conectar Jugando juego de mesa

Nuria Vita es la responsable del proyecto Conectar Jugando, un doctorado Industrial del que os hablamos en este artículo (Aquí el enlace) y en el que tenemos el placer de profundizar durante esta entrevista.

¡Vamos con ella!

¿Cómo nace el proyecto?

Conectar Jugando empieza siendo una colaboración entre Mercurio Distribuciones y la asociación de atención sociocomunitaria AFIM21 para desarrollar de forma lúdica capacidades cognitivas y socioemocionales en colegios de difícil desempeño en Almería.

Paralelamente, el grupo de investigación NeuroPGA de la Universidad de Lleida estaba llevando a cabo estudios científicos dirigidos a entrenar diferentes procesos cognitivos mediante el uso de juegos de mesa modernos en diferentes poblaciones (niños y niñas con diagnóstico de Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad, personas de edad avanzada, universitarios, personas con problemas de salud mental,…).

Ese interés común de Mercurio, AFIM21 y el grupo NeuroPGA por saber más acerca de los beneficios que los juegos pueden ofrecer a nuestro cerebro, hizo que uniéramos fuerzas para llevar a cabo el Proyecto de doctorado industrial Conectar Jugando.

¿Quiénes lo integran?

Tras este proyecto están profesionales de la educación, la psicología y la investigación en neuroeducación y aprendizaje basado en juegos. Para empezar, contamos con la amplia experiencia de AFIM21, entidad especializada en el juego de mesa como recurso principal para el desarrollo de programas de Estimulación neurocognitiva y desarrollo de habilidades socioemocionales y cuya presidenta es la psicóloga y máster en neuroeducación Núria Guzmán.

Desde la Universidad de Lleida, colaboran en este proyecto Jorge Moya y Jaume March, investigadores principales del grupo NeuroPGA; Verónica Estrada, psicóloga general sanitaria e investigadora predoctoral en NeuroPGA que ha sido pionera en el estudio científico de los juegos de mesa para la mejora de las funciones ejecutivas; y yo misma, Nuria Vita, psicóloga general sanitaria e investigadora predoctoral en Mercurio y el grupo NeuroPGA.

Y por supuesto, detrás de este proyecto se encuentra Mercurio apoyando la investigación rigurosa de los beneficios de los juegos de mesa y apostando por una forma distinta y divertida de aprender a través del juego.

¿Cuál es el objetivo?

El objetivo del proyecto es estudiar de forma rigurosa la eficacia de un entrenamiento cognitivo basado en juegos de mesa modernos para la mejora de las funciones ejecutivas de niños y niñas en educación primaria (de 6 a 12 años).

¿Qué trabajáis en el proyecto?

Nos centramos principalmente en las funciones ejecutivas, un conjunto de procesos cognitivos que nos permiten adaptarnos adecuadamente a nuestro día a día. Nos ayudan a trabajar con información que mantenemos en nuestra memoria en un periodo corto de tiempo, a controlar nuestros impulsos cuando es necesario para poner el freno y cambiar de forma flexible nuestros pensamientos y comportamientos según la situación en la que nos encontramos.

Estos procesos se van desarrollando a lo largo de la infancia y la adolescencia y guardan una estrecha relación con el rendimiento académico de los niños y niñas. Por eso creemos importante incidir en ellos en esta etapa aprovechando el atractivo de los juegos de mesa y su potencial como recurso neuroeducativo.

¿Hay continuidad en este proyecto con otros futuros?

La investigación científica en este campo aún es muy reciente, existen pocos estudios rigurosos con el foco puesto en las posibilidades neuroeducativas de los juegos de mesa modernos. Por tanto, hay millones de aspectos por explorar en cuanto a cómo este tipo de juegos pueden favorecer el desarrollo cognitivo y educativo de los niños y niñas, pero también de otros colectivos.

Estamos en el principio de un camino lleno de cuestiones sin resolver en el mundo del aprendizaje basado en juegos. Así que es muy probable que de Conectar Jugando surjan nuevas ideas y proyectos de investigación muy interesantes.

¿Cómo participa Mercurio en el?

Mercurio ha sido una editorial pionera en la incorporación de la investigación científica en el ámbito de los juegos de mesa modernos. Conectar Jugando es un doctorado industrial, lo que significa que se trata de un proyecto de investigación en el que colaboran una empresa y una universidad y que dará como resultado una tesis doctoral.

Mercurio apostó por contratar a una investigadora predoctoral del grupo NeuroPGA de la Universidad de Lleida para que llevará a cabo este innovador proyecto de tres años de duración. Así es como en 2019 me convertí en investigadora mercuriana trabajando conjuntamente con el grupo NeuroPGA y en colaboración con la asociación AFIM21.

Mediante este tipo de proyectos, lo que se pretende es transferir el conocimiento científico que surge de la investigación en la universidad a la práctica empresarial. En nuestro caso, lo que queremos es que lo que se sabe a nivel científico sobre los juegos de mesa modernos y neuroeducación, no se quede en revistas científicas que solo leen las personas que se dedican a la ciencia, sino que sirva como un motor de cambio real que puedan aprovechar profesionales de la educación y la psicología.

Mercurio ha sido quién ha invertido en hacer posible este proyecto para dar así un paso adelante en un aprendizaje basado en juegos que se base además en la evidencia científica.

¿Nos puedes poner algunos ejemplos de juegos y su uso?

En lo que llevamos de proyecto hemos empleado en los estudios diferentes juegos del catálogo de Mercurio y algunos de ellos han sido evaluados por un comité de expertos en psicología, educación e investigación en neuroeducación con amplia experiencia en el aprendizaje basado en juegos.

Esta evaluación en grupo, nos permite ser un poco más objetivos cuando escogemos un juego con la intención de trabajar un proceso concreto, ya que a menudo la elección se basa en el propio criterio del investigador o profesional. Entre los analizados por esté comité estaría por ejemplo el juego Abejitas zum zum, el cual utilizamos en el primer estudio del proyecto realizado en Almería y que según nuestros expertos pondría en marcha nuestra capacidad de actualizar la información visoespacial por un periodo corto de tiempo (memoria de trabajo).

En el blog de Mercurio comentamos cuál sería el perfil cognitivo de este juego según las respuestas del comité. Por otra parte, tenemos los juegos Halli Galli y Monster Match que nos ayudan a practicar nuestra capacidad para inhibir nuestras acciones (control inhibitorio) y a ser flexibles según la situación que se nos presenta (flexibilidad cognitiva).

En cuanto a procesos un poco más complejos como son la planificación o el razonamiento, podríamos optar por juegos como Numerama, en el que intentaremos anticiparnos y calcular probabilidades para conseguir secuencias ascendentes lo más largas posible; o Sherlock Express, en el que nos convertiremos en investigadores para descubrir cuál de los sospechosos no tiene coartada y será, por tanto, nuestro culpable.

Y si lo que queremos en centrarnos en cómo tomamos decisiones en las que existe un cierto riesgo (proceso que podría considerarse una función ejecutiva cálida), tendríamos que echar un ojo a los push your luck como Isla Calavera o Piko piko, también utilizados en algunos coles de Almería dentro del proyecto Conectar Jugando y analizados por el comité.

Agradecemos a Nuria su participación en esta entrevista contandonos más en detalle todo lo que conlleva el Proyecto Conectar Jugando.

¿Te has quedado con ganas de saber más? Déjanos tus preguntas en los comentarios y nosotros se las haremos llegar.