Rocket Lemon Games

Un postre típico de la huerta murciana no es el final para una deliciosa comida. Es el punto de partida de un proyecto cocinado a alta temperatura. El limón se convierte en el ingrediente estrella, recubierto con una masa de profesionalidad y espolvoreado con humor e ilusión.

Rocket Lemon Games es una joven editorial de juegos de mesa, cuya creación surge tras la publicación de su primer título: Rey Paparajote. Un sueño materializado demuestra como el riesgo puede dar sus frutos. Por descontado, el duro trabajo ayuda. Y mucho.

El camino de Rocket Lemon Games

Rocket Lemon Games

Nueva York vs. Murcia

¿Quiénes conforman Rocket Lemon Games? La editorial tiene doble nombre: Ana Marco y Jesús Guillén. No sólo son editores. La primera se presenta como «ilustradora, madre de goblins y rompedora de pociones». El segundo es «un hacedor de cosas».

De sus mentes nace Rey Paparajote. Lo lógico sería hablar de la forma en la que el sello decidió introducirse en el sector con este juego tan peculiar, pero ya que la casa se construyó por el tejo, no queda más remedio que dar la vuelta a la tortilla.

Lo habitual es que una editorial se presente con un primer juego (o dos), pero nadie dice que lo común sea lo acertado. Estos dos jóvenes publicaron y distribuyeron Rey Paparajote para, después, crear su propio sello. El dilema del huevo y la gallina.

Ese primer título, presentado en caja pequeña, iba a ser la excepción que rompe la regla. Imaginemos un juego de mesa ambientado en Nueva York, donde se recogen sus lugares más emblemáticos y las costumbres de sus habitantes. No cuesta demasiado imaginarlo en las estanterías de las tiendas.

Al cambiarlo por Murcia, la realidad cambia. No es que la gente odie la región (aunque sea el blanco de los chistes de cierto ‘cheñor’), pero ya se sabe: lo internacional siempre atrae más.

La trayectoria de los juegos de mesa ambientados en una ciudad española no tienen muy buena fama. Hay excepciones, por supuesto, pero lo habitual es recorrer nuestras calles siguiendo la mecánica de la Oca. Conocer nuestros monumentos con el Monopoly.

El reto de Ana y Jesús no iba a ser sencillo: tendrían que conseguir que la gente se interesase por Murcia y, además, convencer de que no estaríamos ante un Parchís murcianico. ¿Conseguirían nuestros guerreros su objetivo? Por supuesto, pero pongamos algo de emoción ‘hollywoodiense’ al asunto…

Rey Paparajote

La conquista de Rey Paparajote

En 2017, Rey Paparajote recurrió a una campaña de búsqueda de financiación en Verkami, superando con creces su objetivo. Supuso su posterior llegada a tiendas. Murcia había ganado la batalla.

El resultado fue un juego de cartas de reglas sencillas, con las que atraer a cualquiera que no se hubiese acercado jamás a esta forma de ocio. Ofreció las suficientes posibilidades como para enganchar a los más estratégicos, con la libertad de actuación y las numerosas posibilidades.

De 3 a 5 personas competirían en un reto de acción directa, marcado por la interacción máxima. ¿La misión? Detener al Rey Paparajote en su intento de conquista de las tierras murcianas. Héroes de todos los tiempos se pondrían manos a la obra para frenar las malas pulgas de los oponentes.

Por el camino, los jugadores iban a ser absorbidos por la cultura, la historia y la tradición murciana, con altas dosis de humor. Una coloridas ilustraciones contribuirían a movernos por las Fuentes del Marqués y el Salto del Usero, refrescados por el agua del Mar Menor.

¿Era necesario ser de Murcia para disfrutarlo? No. Simplemente, bastaba con conocer algunas costumbres o rincones para sacarle el máximo provecho. Si sabíamos de qué iba la cosa, las carcajadas iban a estar presentes en cada partida. Tan inagotables como su jugabilidad.

Rocket Lemon Games

De lo contrario, se encargaría de despertar la curiosidad. Buscaríamos información acerca de La Chon y Juan de la Cierva, sin ser conscientes, del todo, de lo que Rey Paparajote estaba consiguiendo: ser embajador de una tierra con la risa como aliada.

Un paseo por sus cartas es suficiente para descubrir como se huye de la idea de perfección. De unos anuncios que resaltan la belleza. Ana y Jesús nos mostraron la cara más humana de Murcia. Nos desvelaron sus secretos. Lo mejor. Lo peor.

Esta original representación fue una de las claves de su éxito, junto a sus adictivas partidas. Tras la campaña, llegaría la fabricación «y algún que otro calentamiento de cabeza», como confiesa Jesús. Se encargaron ellos mismos de la distribución y de la venta en tiendas.

«Fue entonces cuando nos dimos cuenta de que habíamos conseguido autoeditar nuestro propio juego y que estábamos dedicando la mayor parte del tiempo (algunos lo llamarán trabajar) a enseñar a jugar a la gente, a moverlo por redes sociales, a ir a ferias y a venderlo a tiendas, y lo más importante es que nos gustaba».

La idea de crear «un algo juntos» estaba hecha. Fue en ese punto cuando se dieron cuenta de como estaban desempañando ya el trabajo de una editorial. ¿Lo siguiente? ¿Ponerle un nombre que recogiese su trabajo? No, todavía no.

Picaza del Destino

Una expansión necesaria

La expansión de ese proyecto tan arriesgado no se haría esperar demasiado. Rey Paparajote y la Picaza del Destino ya estaba ahí. Concretamente, un año después que el original.

Vería la luz mediante otra campaña de búsqueda de financiación en Verkami (con una mayor recaudación que la anterior). En esta ocasión, las Cosicas de la Huerta se verían obligadas a trazar un plan para frenar a un Rey cada vez más fuerte.

Siguiendo una leyenda, buscarían una picaza legendaria, capaz de otorgar a su portador una fuerza y un poder descomunales. Más criaturas, habilidades y territorios esperaban salir a mesa, preparándose para la batalla definitiva.

La ampliación supuso un añadido a un universo en el que ya se habían volcado tiendas y asociaciones, como recuerdan sus creadores. Como es lógico, ocupó estanterías murcianas, pero también de otros muchos rincones.

«Rey Paparajote nos abrió la puerta para poder empezar a dedicarnos a esto y ser una editorial». No habrá vendido trillones de copias (por el momento), pero puede presumir de logros importantes.

¿Cuántos juegos de mesa, con permiso de Tapas y Tuppers, han contado con sus minutos de gloria en La Resistencia? ¿Cuántos cuentan con cartas exclusivas dibujadas por el propio Salva Espín? Ana, Jesús y los amantes de este universo tienen la respuesta.

Es por ello que las cartas especiales continúan uniéndose a la experiencia, ya sea como mini expansión o en forma de ‘promos’. Lemonpool, ¡Chorrico de Lemon!, Jaime Caravaca, el Caminante Paparajote y Huerthanos pueden considerarse ya productos de coleccionista.

Salva Espín

Haciendo historia en Verkami

Entre carta y carta, homenaje y homenaje, también había tiempo para pensar en nuevos proyectos. ¿Era ya la hora de poner un nombre oficial a su esfuerzo? Sí, ahora ya sí.

Rocket Lemon Games se presentó como un sello editorial, responsable de la creación y distribución del universo de Rey Paparajote. Un juego propio estaba bien, ¿pero por qué no buscar talento fuera de casa?

Ha sido difícil no encontrarse con estos editores en algún momento. Se han movido entre eventos y jornadas, dando visibilidad a sus ideas y buscando nuevas. Lo que no sospechaban es que el Festival Internacional de Juegos de Córdoba 2018 estaba a punto de cambiar sus vidas.

La editorial se cruzó en el camino de José Manuel Fernández. O, tal vez, fuese José Manuel Fernández quien se cruzase en el de Rocket Lemon Games. El caso es que el autor les mostró un ‘filler’ de reglas sencillas, donde los miembros de una perversa secta se dedicaban a luchar por su propia supervivencia.

Una vuelta de tuerca supuso una transformación magistral. La esencia se mantendría, pero los protagonistas serían unos encantadores y traviesos goblins, convertidos en conejillos de indias de una bruja. Era la temática de Mal Trago.

Mal Trago

También harían todo lo posible por seguir con vida, puesto que ésta les obligaría a probar sus pociones experimentales. Con la muerte acechando en cada esquina, nadie estaría dispuesto a pensar en el de al lado. Habría que seguir, a toda costa.

Tras un intenso trabajo, los pinceles de Ana Marco habían dado sus frutos. Iniciaría una nueva campaña en Verkami. Las de Rey Parajote habían funcionado, pero la de Mal Trago había arrasado.

Con 31.500 euros recaudados, se convirtió en uno de los proyectos más exitosos de la historia de la plataforma. Y eso por no hablar de la enorme diferencia, en cuanto a recaudación, con otros juegos de mesa.

Los mecenas se enamoraron a primera vista de unos personajes con personalidad propia. Si bien no era un proyecto tan arriesgado como el anterior, su escala de jugadores (de 4 a 10) tampoco era demasiado «favorecedora». Rocket Lemon Games volvía a romper esquemas.

La campaña terminó en otoño de 2019 y, a día de hoy, «sigue funcionando muy muy bien». El lanzamiento estaría acompañado de contenido adicional, reservado para los más grandes. Un tapete, una bolsa y una preciosa miniatura de goblin harían las delicias de los fans.

«Sobre marzo de 2020 ya estábamos produciendo la tercera edición. El juego estaba funcionando bastante bien y decidimos hacer una producción mucho más grande y arriesgada para nosotros, algo que no esperábamos hacer nunca», explica Jesús. No, claro que no, pero tampoco que una pandemia fuese a sacudir el mundo.

Mal Trago

El confinamiento de los goblins

Cuando todo un país se paraliza, resulta complicado ver algo claro. Marzo de 2020 cambió nuestras vidas y, también, las de los goblins. «Llegó la pandemia y nos asustamos viendo nuestro pequeño almacén lleno hasta arriba de goblins y pociones».

Ya no podíamos juntarnos con los amigos en torno a una mesa. Se acababan las tarde de los viernes en nuestra tienda de juegos favorita. Decíamos adiós a las ferias. Por suerte, los juegos de mesa desempeñaron un papel clave.

El caso es que la editorial confiesa que tuvo muchísima suerte, ya que Mal Trago continuó vendiéndose bien. Las familias se entretuvieron entre goblins. Estas pequeñas criaturas también iban a confinarse con jugadores solitarios, con el sueño de volver a reunirse.

El material lanzado, en forma de expansiones imprimibles que muchos sueñan con ver publicadas, contribuyó a que nadie se olvidase de las pociones. Tampoco del ya emblemático gato.

La editorial lo agradece a la bruja, pero sobre todo a las tiendas que potenciaron el juego, ya fuera con la difusión o con la organización de pequeñas actividades. Cualquier ayuda es capaz de mover montañas.

Mal Trago

Una mirada hacia el futuro

Ahora que lo peor ha pasado (o eso parece), la editorial lo tiene claro: «Mal Trago es ese pequeño juego que nos está permitiendo seguir y crecer como editorial». Supuso el inicio de lo que realmente la editorial quiere hacer, que es editar títulos de otros autores.

Aunque no descartan volver al proceso de desarrollo, ahora están centrados en RabbitZ & Robots, juego de mesa creado por Lorena Gestido y Javier Martínez, e ilustrado por Bambinomonkey. Será en septiembre cuando llegue a Verkami.

Como supimos hace unos meses, estamos ante un juego de cartas en el que defender la huerta de una invasión de conejos zombi. Por suerte, los pilotos, con sus habilidades de combate, parecen preparados para ello.

No es el único plan para este año. En verano lanzarán la reedición de Rey Paparajote y la Picaza del Destino, agotada desde hace tiempo.

Hace unas semanas, anunciaron en redes la publicación de SPOOR (título provisional), creación de Guillem Coll que nos propondrá encontrar un objeto desaparecido. Por supuesto, esperan volver muy pronto a los eventos y a las ferias.

«Me apetece volver a ver a toda esa gente del mundillo y si hace falta estar todo el día enseñando a jugar a Mal Trago y llegar al final del evento con la cabeza loca, no importa, todo sea para que los goblins sean felices», confiesa el editor.

RabbitZ and Robots

Las ganas y la ilusión se mantienen, como motor principal, acompañadas de la experiencia. Desde sus inicios, han sabido explotar una de las herramientas más poderosas: la comunicación.

Rocket Lemon es una de esas editoriales que hace ruido. Que sorprende con detalles de sus nuevos proyectos. Que premia la fidelidad de la comunidad con contenido constante y gratuito. Que cuenta con los jugadores durante el proceso de desarrollo.

Aunque parezca algo obvio, no son pocas las editoriales que se olvidan de la promoción. El resultado son juegos de calidad, que caen en el olvido por el mero hecho de ser grandes desconocidos.

Ana y Jesús han conseguido una relación muy estrecha con los jugadores, apostando por un trabajo cercano. ¿Es una de las claves de su trayectoria? Sin duda. Quienes siguen a Rocket Lemon Games de cerca saben que existe un esfuerzo constante.

Por el momento, se han centrado en el talento nacional, pero no se cierran a ello. De hecho, la intención es combinar títulos propios con licencias internacionales. Pronto, desvelarán detalles acerca de un par de pequeños juegos traídos de fuera. Por descontado, sus seguidores serán los primeros en enterarse.